La osteopatía es una disciplina en proceso de crecimiento y evolución. En la actualidad el campo de la investigación y el estudio teórico de la disciplina se plantea una vuelta a los orígenes a través del estudio minucioso y la reinterpretación de las obras de Andrew Taylor Still y William G. Sutherland

A la vez se trabaja en el desarrollo de estudios científicos que avalen los postulados holísticos que fundamentan a priori la disciplina.

Unido a este proceso de evolución surge la necesidad de enriquecer mi praxis con otras disciplinas, de procedencias culturales y geográficas dispares, que comparten la visión holístico – integradora de la osteopatía.

En este proceso de encuentro y fusión surge la intención de proponer un trabajo terapéutico que sea complemento y sinergia de las disciplinas manuales de tradición tailandesa. Mi introducción en la formación de las disciplinas de masaje thai me ha permitido entender la proximidad existente entre dos visiones de sanación, en principio, tan diferentes pero en la realidad tan cercanas.

En mi imaginación se mezclan, cual batidora, la posibilidad de trabajar entrelazándo las técnicas osteopáticas (por nombrar, el trabajo miofascial de Myers, las técnicas de manipulación visceral de Barral, las técnicas manipulativas de Maitland, las técnicas de manipulación visceral de membranosas de Upledger) con las técnicas de acupresión de Wat Po y las maniobras de Masaje Thai Tradicional (Nuad Bo Rarn).

No satisfecho con el batido resultante añadiría algún que otro condimento, probablemente en forma de ejercicios respiratorios dirigidos y técnicas de dialogo y imágenes terapéuticas (léase liberación somatoemocional).

Por último, la guinda. Pensando en usuarios que no practiquen actividad física de conservación y potenciación de la salud (yoga, taichí, chikung, pilates,…) se podría coronar todo con ejercicios guiados de elastificación y flexibilidad.

Todo esto es más una declaración de intenciones que un procedimiento de trabajo ya que una vez detenida la batidora tengo que dotar de fondo y forma la propuesta.

Si tengo claro que el trabajo con el paciente/cliente se desarrolla íntegramente en el suelo, sin utilizar el tradicional trabajo en la camilla de la osteopatía. Esto conlleva una adaptación de las técnicas osteopáticas al suelo.

También se adaptaran los tiempos de duración de las sesiones, teniendo una duración de 90 – 120 min especialmente la primera sesión que conllevará un proceso de valoración minucioso que alarga los tiempos de consulta.