El entrenamiento no solo es desarrollo muscular, mejora cardiovascular o movilidad articular.  La toma de conciencia sobre tu entrenamiento es esencial para mejorar tu calidad de vida en todos los aspectos.  Mejorar con cada entreno tus ejercicios variando los estímulos que aportas a tu cuerpo con cada uno de ellos no solo hace que mejore la calidad de tus entrenos, también mejora tu forma de moverte, haciéndote cada vez más coordinado y ágil, por tanto más eficiente en tu rendimiento diario.

Para lograr un entrenamiento consciente debemos plantearnos integrar nuestros objetivos desde un punto de vista consciente, atendiendo a nuestras necesidades y dándoles forma hacia unas expectativas de mejora reales.  Hay que entender, aprender y  practicar para incluir en nuestra vida cotidiana hábitos saludables.

Entender:

En el entrenamiento MINDFULNESS BODY TRAINING, tenemos cuatro grandes objetivos:  el acondicionamiento físico general (principalmente por salud y/o estética), la mejora de la composición corporal(en programas de pérdida de peso y/o ganancia muscular), la mejora del rendimiento físico (entrenamiento de las cualidades físicas básicas, fuerza, resistencia, flexibilidad, velocidad  y cualidades motrices, coordinación y equilibrio) y la toma de conciencia de nuestro Ser( prácticas de meditación y el entendimiento del por qué, para qué, cómo estoy haciendo lo que hago y que estoy sintiendo).

Movernos más y mejor porque cuánta más calidad de movimiento adquiramos en cada entrenamiento, cuánto más eficientes seamos en cada ejercicio, más eficaces seremos, menor número de lesiones sufriremos por el camino y mejor calidad de vida tendremos en todos los aspectos.

¿Alguna vez te has fijado en el marco de la puerta o en la silla dónde vas a sentarte? Puede que conscientemente no, pero sí que lo haces.  Cada vez que nos movemos es la información visual de cómo es el ancho/alto el marco de la puerta o las características de la silla donde nos queremos sentar, una vez informados de ello, reaccionamos y ajustamos los movimientos a lo que percibimos por los sentidos.  Y es que nuestra forma de movernos es así: primero sentimos y luego nos movemos.  Cuando entrenamos ocurre exactamente lo mismo.

La clave para ser cada día más eficaces y mejorar pasa por aprender a variar los estímulos que nuestro cuerpo recibe con cada ejercicio.  De esta forma conseguiremos no solo movernos más y mejor, mejorando nuestro rendimiento, sino también prevenir lesiones, porque cada vez estaremos mejor entrenados para superar o manejar de forma adecuada cualquier dificultad que se nos pueda presentar.

Apréndelo :

Variar estímulos no significa hacer cosas diferentes a la misma vez o mezclar el uso de diferentes materiales sin sentido.  Para variar estímulos se establecen unas pequeñas progresiones lógicas y entender de forma sencilla lo que cada sistema sensorial puede aportarte.  Es mucho más fácil de lo que parece y los beneficios se notan rápidamente, ya que una de las ventajas que presenta conocer cómo variar estímulos, es que al estar conectados todos los sistemas sensoriales entre sí, cuando trabajas uno u otro de forma específica, siempre encontraremos mejoras en el resto.

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Sistema sensorial ¿Qué es? ¿Cómo se entrena?
Propiocepción Es la información que nace de dentro de nosotros, nos dice cómo está colocado nuestro cuerpo a cada instante, la velocidad a la que se mueve o el grado de estiramiento-acortamiento de nuestros músculos. Cuando trabajas con diferentes resistencias/pesos, varías planos de movimiento o combinas ejercicios que incluyan el movimiento de los miembros superiores/inferiores de nuestro cuerpo, ayudo al sist. Propioceptivo a adaptarse a las diferentes posiciones en el espacio y a que reaccione de forma eficiente ante las diferentes cargas de trabajo.
Visual La importancia de este sistema no solo reside en ver bien lo que nos rodea.

Saber interpretar el espacio y lo que acontece a nuestro alrededor es esencial para movernos cada día mejor.  Nuestra visión se divide en visión periférica (todo lo que hay alrededor de nosotros o más alejado) y visión focal/central (lo que tenemos delante de nosotros o más cercano).

Entrenar cambios de dirección y variar planos de movimiento, entrenar en espacios abiertos/cerrados, introducir balones o cualquier otro implemento deportivo como raquetas y abrir/cerrar los ojos en ejercicios estáticos, ayuda a mejorar el equilibrio y cómo procesamos la información del exterior.  También resulta súper útil el grabarnos o mirarnos a un espejo cuando estamos ejecutando cualquier movimiento.
Vestibular Forma parte del equilibrio, junto a la propiocepción y la visión y se sitúa dentro del oído interno.  Mejora este sistema, hace que cada día coordinemos mejor nuestros movimientos, ganando agilidad. Si cierro los ojos, varío los apoyos corporales/planos de movimiento, trabajo en suspensión, utilizo material generador de inestabilidad o vario la velocidad de ejecución de la carrera o el ejercicio por intervalos de tiempo, contribuyo a que el sist. Vestibular me ayude a integrar información para no caerme, sea cuáles sean las condiciones del desequilibrio, reaccionando antes si hay variaciones inesperadas en el movimiento.
Táctil Imprescindible a la hora de incorporar nuevos estímulos a nuestro sistema propioceptivo. Pisar diferentes superficies cuando corremos, entrenar con diferentes agarres y la presión manual (raquetas u otros) o movemos cargas, utilizar material de diferentes durezas y pesos contribuye a que cada día ganemos más información táctil y con ello propioceptiva.
Auditivo Es curioso cómo muchas personas se coordinan mejor cuando hay una base musical de fondo.  La clave está en el ritmo.  El sist. Auditivo ayuda a combinar el resto de los sentidos y nos aporta una guía de trabajo que hace que mejore nuestra coordinación. Actividades dirigidas con base musical o el uso de APPs que marcan un ritmo de fondo fijo/variable para ejecutar diferentes circuitos de entrenamiento suele ser una forma muy divertida y motivante de integrar diferentes tipos de entrenamiento contribuyendo por ejemplo a variar la velocidad de ejecución o la intensidad de la sesión.  Se mejora considerablemente la organización espacial y equilibrio a través del oído.