La reflexología podal es una de las artes terapéuticas documentadas más antiguas que existen y ha sido practicada y desarrollada en numerosas y diversas tradiciones médicas a lo largo de la historia. Con profundas raíces en la medicina china, india o egipcia, la reflexología tailandesa aporta numerosos beneficios físicos, mentales y emocionales deleitando a quienes disfrutan de ella en nuestras sesiones.

Sus pies reflejan el estado de todo su organismo. Comunican mucho de lo que ocurre en su interior. Conforman la base de su cuerpo y las raíces de su estructura. Establecen una sólida y directa conexión con el suelo, la tierra sobre la que camina. Sus pies le sostienen, le hacen avanzar con cada paso y le impulsan para erguirse. Sus pies son un regalo preciado que debe cuidar con sumo cariño y consciencia.

El trabajo desarrollado desde la punta de los dedos hasta la rodilla, conseguirá restablecer la circulación energética y de fluidos en todo el organismo gracias a la estimulación de numerosos puntos reflejos de diferentes órganos. Asimismo, la tensión acumulada en las plantas y empeines de los pies, en los talones, los dedos, los tobillos, gemelos y pantorrillas se irán disipando durante la armoniosa, fluida y relajante sesión. Los beneficios de este tratamiento seguirán apareciendo incluso durante las horas posteriores a la sesión a través de cambios reconfortantes en su organismo.

Sesiones de: 60’ | 90’